lunes, noviembre 12, 2018

albertinacarri

Contra toda explotación y alienación del trabajo... Pero mi porno? Nadie sale! - Para la derecha, es el derecho inaleniable a la libertad de expresión (aunque la libertad de expresión de l*s pornograf*s signifique necesariamente la falta de libertad de las mujeres) - Para la izquierda es el derecho a "la libertad de escoger" (a propósito, muy parecido con la derecha), a pesar de que la única escogencia real sea la del comprador prostituidor que escoge usar dinero para someter sexualmente a otro ser humano; - Para el feminismo liberal, baluarte del capital, es el "empoderamiento" de menear el chocho. Aunque el empoderamiento de una implique la explotación de muchas y, necesariamente, un obstaculo a la liberación de la clase femenina. La diferencia es que los dos primeros se benefician de eso, en la medida en que la explotación sexual de mujeres y perpetuación de la imagen de sumisión de la mujer como objeto sexual asegura el estatus de superioridad de los hombres en el patriarcado. Ya las últimas apenas apretan los propios grilletes a la base de la pirámide.

Reforma no: Revolución!
 del radfem, traducción libre

-Queriendo hablar más cada vez sobre las Hijas del fuego-

lunes, octubre 29, 2018

13anhos


Hacia una ética de cuidado entre mujeres
Yuderkys Espinosa Miñoso


Affidamento, llamaban las feministas italianas de la diferencia, a una practica de confianza y cuidado mutuo entre mujeres. Sostenían que en el patriarcado, a las mujeres, como mandato primario de obediencia al padre, se nos enseña a desconfiar de las otras, a pensar que nuestra otra igual era nuestra peor enemiga, empezando por la propia madre, terminando por la propia hija. Las mujeres, decían, no tenemos historia como grupo, nuestra adscripción primara ha sido con el padre y su ley. Denunciaban como los sistemas de pensamiento modernos, como el psicoanálisis, la antropología estructuralista, la semiótica, etc., han justificado una y otra vez esta práctica, argumentando que la entrada a la cultura, entendida como la ley paterna, solo se hace a través de una separación inicial y necesaria con la madre, considerada naturaleza. Las feministas de la diferencia han criticado estas posturas, develándolas en todo su contenido androcéntrico y misógino. Mostrando de qué forma esta ruptura entre la niña y la madre, propiciada por la cultura, es parte de la operación por la que las mujeres, separadas entre sí, sin poder construir una idea de comunidad entre ellas, se mantienen files al padre y a su cultura de dominio.

Por eso hablan de la necesidad de construir affidamento. Una práctica de lealtad, compromiso, confianza y cuidado primario entre mujeres. Una práctica que consideran de inaudita libertad “femenina”, en la medida en que se construye en oposición a la ley paterna que exige, a cambio de cuidado y protección, la desvinculación, la sospecha y la desidentificación entre las mujeres. El affidamento sería el acto por medio del cual las mujeres podrían encontrarse con la otra igual en la opresión, y construir con ella lazos de solidaridad, amor y respeto, acto que ya en sí mismo, desestabilizaría el orden del padre.

Adrianne Rich, en EEUU, ha llamado a esta práctica de amor, cuidado u confianza entre mujeres, continuum lesbiano. A partir de un análisis parecido al de las italianas, ella propone una lectura del lesbianismo como práctica de relacionamiento entre mujeres sin la intervención masculina. Señala la manera en que el sistema patriarcal se fundamenta en la heterosexualidad obligatoria, institución mediante la cual las mujeres abandonamos el deseo por la madre, por la otra, y aprendemos desde temprana edad a depender emocional, física y económicamente del varón.

Rich, a principios de los setenta, reflexiona sobre las relaciones de amistad profunda entre mujeres, práctica que aunque poco extendida en su época, había sido conocida en décadas anteriores; las propone como un modelo simbólico de relación primaria entre mujeres, que podría considerarse como ejercicio de máxima libertad, en la medida en que instituye espacios por fuera de la mirada y la omnipotencia masculina. Tomando al lesbianismo como practica desobediente al mandato de fidelidad y dependencia al varón, señala que todas las experiencias de amor, fidelidad, acompañamiento, cuidado y complicidad entre mujeres, son parte de un continuum lesbiano, en donde las mujeres aprendemos a construir lazos por fuera de la heterosexualidad.

Más allá de que estemos o no de acuerdo con las lecturas que nos proponen  las feministas de la diferencia, quizás lo interesante sería pensar la manera en que las mujeres nos relacionamos y construimos vínculos entre nosotras. Regularmente, lo sabemos desde la experiencia y el dolor, estos intentos no son los más felices. Debido muy probablemente a lo aprendido, las relaciones entre nosotras, muchas veces están cargadas de celos, resentimiento, traición, competencia; una imposibilidad de reconocer en la otra una interlocutora válida, una fuente de conocimiento legítimo; una imposibilidad, como señalan las italianas, de reconocer a la otra como autora, como productora de cultura, como digna de confianza.

Esta dificultad para el encuentro con la otra, sin lugar a dudas, se convierte en un obstáculo importante para la deconstrucción de la macro cultura patriarcal. Solo en el reconocimiento mutuo podemos apelar a la construcción de una genealogía propia, a la producción de nuevos significados y valores, desde donde se produzcan nuevas formas de ser y estar en el mundo.  Apelar a una ética de cuidado entre mujeres, es un imperativo de la política feminista, puesto que sólo desde la construcción de espacios de complicidad, amor y confianza por fuera de la ley paterna, podemos transitar puentes de mayor autonomía para todas.

Buenos Aires, septiembre 2005

vía http://laescuelajuvenilfeminista.blogspot.com/2008/08/affidamento.html


sábado, octubre 27, 2018

lunes, abril 30, 2018

affidamento

"hay una desconexión entre el lenguaje y el cuerpo.
la solidaridad no tiene nada que ver con la moralidad ni con la política,
la solidaridad tiene que ver con el placer del cuerpo del otro.
la solidaridad es empatía, la capacidad de hablar un lenguaje que sea un lenguaje de sensibilidad.
reactiven el cuerpo social como un cuerpo erótico de solidaridad,
reactiven el lenguaje y desautomaticen el lenguaje para poder redescubrir la habilidad de crear significado, y significado es cuerpo.
tenemos que pensar en términos de la reactivación de nuestra relación con el cuerpo del otro, y al mismo tiempo hemos de pensar nuestra vida, nuestra acción, nuestro lenguaje como un proceso contagioso de cambiar el lenguaje y el cuerpo de nosotrxs.
quiero decir, tenemos que ser felices.
no necesitamos capitalismo, no necesitamos acumulación."

bifo

sábado, abril 28, 2018

butch

"Desde donde yo miro, sé que ninguna de nosotras debe estar obligada a permanecer en ningún espacio, en ninguna circunstancia, cuando no hay reciprocidad, cuando no hay tiempo compartido, cuando falta el cuidado. De otro modo, de otra dimensión tendrán que ser los afectos, las acciones, las pasiones políticas."

Manifiesto por el derecho a marcharse, Karina Vergara Sánchez, vía @osaflaca #nuncaestardeparaserlesbiana #abortaalheteropatriarcado #visibilidadlesbica

domingo, abril 22, 2018

miércoles, abril 11, 2018

bt

Tu nombre más celestial que la pachamama
Tu nombre se antojaba celestial cuando tus pies parecían más pegados a la pachamama.
Nuestro encuentro querida Almita, angelita de la guarda, dulce compañía, fue a pesar tuyo, mío, de las diosas y las ancestras.
Fue karmático, lo advirtió la astróloga.
De pura voluntad, ánimo y deseo a pesar de tan distintas concepciones sobre el amor.
Con cualquier otra, fiel creyente de la fidelidad, te hubiera ido mejor.
Me sentí la peor de todas porque creí que no te merecías tal vileza de la vida.
Pero pese mi advertencia, apostaste a quedarte y gozar de la adrenalina.
No aguantas nada corazón, si es cierto que mentí.
Fue miedo a perderte.
Soñaba y jugaba que me aceptaras amándote, no solo a ti y únicamente a ti.
Intenté que compartieras mi lógica, una pareja sólida estable, de vida, con libertad y sin apegos.
Los celos te ganaron la partida y también me la ganaron porque asumí con culpa mi falta y no defendí con vehemencia que los celos son responsabilidad de quién los siente.
Me bajo del tren dijiste, pero nunca bajaste del todo, tampoco lo permití.
Ninguna quería, y estuvimos viéndonos y tocándonos a través de la ventana.
El amor se hacía impositivo, el deber o la nada y cuando me elegí a mí misma, no podía ser todo para ti, entonces fue la nada, total y absoluta.
No creí que tu despedida fuera en serio.
No me permitieron ver tu cuerpo, ni estar en el último adiós.
No pude ni salvar tu intimidad de la voracidad familiar.
Lo más doloroso fue saber que tu partida no fue decisión tuya, sino de tu familia.
Conmiseración eutanásica.
Pero lo más doloroso, fue no saber que dolías tanto, que la soledad te abrumaba, pero no me permitiste cerca, únicamente porque me sabías acompañada.
También pude acompañarte Almita, también pude besar tus labios y tu cuerpo adolorido, expresándote cuánto te amo.
Perversos juegos de la vida.
Digerir tu partida ha sabido a culpa, arrepentimiento, reflexión y aprendizaje.
Aún quisiera vislumbraras más caminos entre el todo y la nada, donde la libertad cabe sin dolor.

Publicado 8th January 2013 por Norma Mogrovejo
en http://normamogrovejo.blogspot.com/2013/01/tu-nombre-mas-celestial-que-la-pachamama.html

domingo, abril 08, 2018